domingo, 3 de marzo de 2019

JALEA DE FRESA


Por la rendija de una ventana rota,

Mi dedo metí,

quedo cubierto de mermelada roja;

Eran mis memorias y tu vida rota en conserva.

Acertijos y enredijos,

Torturadas meriendas

para almas hambrientas

que escapan y envejecen.


viernes, 18 de enero de 2019

Si me vas a mentir.

Si me vas a mentir;
No se lo digas a nadie,
no lo cuentes,
no profeses a los demás el engaño,
Y menos si estoy yo presente.
No alimentes a los buitres,
a los necios, a la burla,
a la desdicha.

Que no nazca la palabra pronunciada herida,
Disfrazada de mentira.

No me hagas centro de ojos ajenos,
porque el sendero de estos ya está podrido
y recorren las mentes como gusanos,
buscando seres heridos.

Si me vas a mentir,
no hables en futuro,
no toques el plural entre nosotros.
Hazlo bien,
Hazlo lejos.
No pongas frente a mi corazón azulejos.
Ni legalidades a medias,
porque la mentira nunca es legal.
Siempre está mal justificada.

Si me vas a mentir,
no arranques las raíces
de las flores que te regalé,
y he puesto en tu florero.
No prives a mis campos de la simiente cultivada
por otras manos.

Si me vas a mentir;
Que sea reciproco para contemplar el mismo sentir,
Porque es más larga la condena De quien profesa en la faena de la verdad.
Y más afluente el camino de la mutualidad.

Si me vas a mentir,
que sea una buena causa.
Y si culpas a la lujuria que se ha puesto su vulgar traje
de escote pronunciado, boca abierta, dientes largos, cabello rojo
y a llegando a tu mente ciega, con palabras obscenas.
Y la observas,
y la tocas,
que valga la pena.

Que la mentira no sea mediocre,

Que sea la gran estafa,
inigualable e inalcanzable,
que tus mentiras no caigan en manos de putas baratas.

Si me vas a mentir,
vete…

Lejos.

Porque la mentira desencadenada en brecha larga
Produce solamente un punto de fuga,
A un solo sitio sin ningún lado.
Sin forma, sueños o futuro.

Si me vas mentir,
No me grites.
Se sutil,
Como un cobarde adulador sedúceme al oído.

Si decides gritarme,
Tendré lastima.
Y tu recuerdo se perderá entre mi mente.
Si me adules en cambio,
Te recordare con odio,
Y el odio perdura hasta esta vida
y otras.

Dame la oportunidad de sentir nuevamente
Un sentimiento profundo por tu ser. 

jueves, 6 de diciembre de 2018

SHAI-WA


Cotidianidad que retumba
Bajo discos de Selena,
que dan vida y hacen bailar a la rocola.

Sexualidad diversa canta;
Suelta el grito;
Los ojos,
Las cadenas,
Las jarras,
Las gotas de ojos tristes,
disfrazadas con miradas alegóricas.

Ahí en medio, 
de ojos tristes,
Cantinas, catrinas,
San simones y canciones.

Ahí entre paredes chinas
Amarillas y rojas.

La noche se alarga;
no llega el mañana,
Me siento viva;
Siento alegría.

Suicidio melancólico,
Social.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Dame un espacio extraordinario


Todo estaba oscuro, no se escuchaba ningún ruido. Las calles llenas de neblina, empañaban los vidrios de las casas. Lo único que se observaba dese la calle era la incandescente luz poco visible de la habitación de Sergio. Era el único despierto, le encanta el clima frió; observaba por la ventana y jugaba a encontrar objetos escondidos por la neblina; por un momento dejo la mente volar e imaginó y percibió la sensación que estaba en un campo de guerra con bombas de gas como los de sus videojuegos.

Fingió estar afuera jugando, huyendo de terroristas o siendo uno de ellos; corría a la ventana para ver las calles llenas de neblina, hablaba por un radio imaginario y luego giraba en vuelte-gatos por la habitación, tomo la flauta de su mesa de estudio y la utilizó como arma.

Giró tanto que termino tendido en el piso, actuando el momento de muerte hecho por un disparo y se quedó profundamente dormido. Esa noche, Sergio soñó; se encontraba dando más vueltas pero a medida que giraba las paredes se iban desintegrando y le abrían paso al universo. Nunca supo que soñaba pues recordaba exactamente la misma escena antes de quedarse dormido y todo era tan real que creía seguir jugando. Sus ojos brillaron tanto con los colores y luces de las estrellas y planetas que en ningún momento sintió miedo.

Movió los dedos aparentando acariciar la galaxia entera con tan solo las yemas de los dedos, definitivamente no estaba soñando; la galaxia entera estaba ahí justo en medio de sus manos. El universo expandía su totalidad ante los ojos de Sergio, pero este era demasiado joven para saberlo.

-Es como si fuera un videojuego con miles de niveles desconocidos, expreso para sí mismo.

Por un instante olvido que todo ese tiempo estuvo dando vuelte-gatos; giro sin sentido tantas veces que comenzaba a marearse y no logró detenerse. La angustia lo envolvió sin avisarle como un tempano de hielo y la desesperación comenzó a invadirlo hasta que comenzó a llorar buscando una explicación; era un niño asustado y negaba lo que acontecía imaginando que pronto se encontraría en su habitación; podría ir a la escuela y luego a visitar a su familia con sus padres como todas las tardes, pero la noche cada vez era más eterna.

Cada vez que la oscuridad llegaba, invocaba en Sergio muchas caras que antes no había tenido que enfrentar. Una noche llegaron las preguntas sin respuestas; contemplo el vació, aún en medio de todos esos colores y patrones que esconde la galaxia , Sergio tenía la mirada perdida e inerte parecía demente; estaba resignado a quedarse así para siempre. Sintió ira, no poder cambiar su situación y era impotente. Luego llego la tristeza de perder su vieja vida sin despedirse; miedo y egoísmo al saber que su hermano heredaría sus objetos. Tenía que haber una solución y para un niño de 10 años; la muerte no era opcional, pero por momentos sentía la gota helada recorrer su espalda, contemplando subconsciente, el dulce sueño eterno.

Mientras seguía pensando en el problema escucho unas pequeñas voces; eran niños que reían y luego gritaban.

- Hey ¿estoy aquí? ¿alguien me ve? ¿me pueden ayudar?

Nadie respondió.

Levanto por fin los ojos, observando su entorno; entonces los planetas empezaron a explotar uno por uno y con cada uno de ellos un estruendo retumbaba en eco en medio de la nada. En ese momento Sergio ya estaba llorando y junto con él, las estrellas se apagaban y caían, eran ellas las que gritaban como niños al caer; la galaxia había perdido el color.

Por cada desaparición; el ruido era más insoportable; como si fuera el soundtrack de una película de terror o suspenso pero todos tendrían que taparse los oidos en ese momento.Sin ninguna esperanza, el niño tenía los ojos cerrados y tapaba sus sensibles oidos con los dedos.

Amaneció cinco veces y había ocurrido la muerte de centenares de planetas y galaxias. En la distancia se observaban aún cuatro planetas. Era la sexta noche de Chejo, cómo le decían sus amigos, tenía los ojos inflamados de tanto llorar que ya imposible abrirlos, después de todo no quería hacerlo; quería evitar ver a la última estrella morir, pues el próximo en caer, podría ser el.

Tambaleo su cuerpo en medio de la inmensa oscuridad, abrió los ojos y ya no quedaba absolutamente nada. Se preparó para el impacto en posición fetal y empuño sus manos con todas las fuerzas como si quisiera detenerse sobre su mismo peso para no caer; para no caer; se dio cuenta que aún llevaba consigo la flauta con la que jugaba esa noche.

Trato de olvidarse por un rato de los estruendos y el ruido a su alrededor, tomó la flauta y entono una dulce melodía que había aprendido en la escuela. Respiro profundamente y logro ponerse sobre sus pies, abrió los ojos y junto con ellos las estrellas fueron apareciendo con cada nota musical.

Cada estrella llegaba con un pequeño destello de color. Las más grandes no eran tan brillantes; tintineaban en colores cálidos, llenando el cielo de rojo, amarillo y naranja mientras las medianas y pequeñas eran vivaces al encenderse, s, se encendían pero también tintineaban dando un pequeño daban un pequeño salto como si esperaban que alguien las sacara a bailar, estas eran de colores fríos: azul, morado, celeste.

Sergio se sacudió las lágrimas sin despegar de sus labios el instrumento y empezó a improvisar vibrantes melodías. Había pasado poco tiempo y el cielo ya se encontraba repleto de estrellas y planetas. Sus ojos se expandían a medida de que aparecía algo nuevo en el espacio.

Empezó a notar dentro de tanta oscuridad, era único; sonreía cálidamente al contemplar cada cosa en el espacio; colores, formas, dimensiones; con cada nacimiento de algo nuevo se sentía agradecido con la vida.

Sintió armonía con todo lo que tenia a su al rededor y respetaba la complejidad. Cada planeta era dde diferente tamaño y con característicos recursos; conforme los miraba sentía que su hogar se encontraba ahí como si cada uno de ellos viviera adentro de él. Ya no vengo del mismo mundo, se dijo, la galaxia entera es mi hogar; mi familia.

- Eso que llaman espació exterior en realidad está lleno; no vació. Contiene magia.

Esa magia que Sergio descubría era energía. Acumulo tanta energía que extendió sus brazos y por un momento sintió ser una estrella brillante que descendía sutilmente como un cometa. Alrededor de su cuerpo emanaba una intensa luz de color esmeralda, que no había visto en el cielo. Un color muy bonito. Descendió sutilmente sin dejar de ver al cielo, mientras el color iba tomando su propia forma física de estrella y se iba desprendiendo de su ser.

Sin notarlo Sergio ya se encontraba en su habitación viendo a través de su ventana la densa neblina que escondía detrás de ella un universo maravilloso y su estrella esmeralda.

Había nacido la estrella de Chejo; ya no veía igual la neblina; no quería jugar jamás a la guerra. Corrió por la caja de crayones y pinto toda la noche las maravillas del espacio.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

AFUERA

OBRA GANADORA DEL PRIMER LUGARCERTAMEN INTERUNIVERSITARIO JUAN FERNANDO CIFUENTES -URL 2018



Ese aleteo de mariposa de Sol
entró por la ventana ahumada
de la camioneta al caer la tarde.



La masa gris sonríe,
lanza una sonrisa pronunciada;
dirige su mirada táctica al lente de la cámara móvil.
Regresa a su forma luego del sonido,
 y junto con el humo;
Empaña el espejo de su alma.



La masa gris lleva un cofre digital,
lleno de espejos del pasado;
constantes fotocopias que revisa a cada rato;
como si fueran mapas las examina,
las acerca minuciosamente,
contempla y juzga cada gesto, arruga y tono;
sin saberse adentro.



Adentro del transporte colectivo;
de la silla, rueda o bodega, 
que recorre cada mañana.
Pierde la sonrisa hasta la luz de la penumbra de la ferviente tarde;
Hierve con el final de la jornada rutinaria.

Mantiene sus alvéolos extendidos en constante fatiga,
Las manos empuñadas,
los brazos cruzados
 y el alma helada.

La masa gris se abraza a sí mismo dentro del colectivo,
fija el iris de sus ojos al cristal de una ventana;
que refleja en su retina el profundo dolor;
 de la verdad.

lunes, 27 de agosto de 2018

TARDES DE ABRIL


POEMA 2  -  VI CERTAMEN LITERARIO FRANCISCO MORALES SANTOS



Las hojas caen como caen los pesares.
Ahora todo susurra,
Todo danza, 
Todo avanza,
Con el ritmo de mi tiempo,
Siento el poro, siento el viento;
Aun se sacuden…
¿Movimiento?

Tintineantes las hojas de los arboles se dejan alumbrar con los rayos del Sol,
Con el viento, todas gritan;
Unas cantan de alegría, otras se agobian.
Algunas corren deprisa y desaparecen,
No lo saben aùn, todas caen.

Tiradas en el suelo, son colchón para inocentes.
Otras corren deprisa y desaparecen detrás de una escoba.
Deprisa, deprisa,
 que el día es hoy y  el tiempo avanza.
¿Cómo avanza?
Y ¿Qué es el tiempo?
Medir lo indefinible,
Definir lo inexplicable.
Enfrascar hasta las hojarascas de los árboles.

Nada debe de salir, nada debe de cambiar.
No queremos despojar.

Mestizo tu piel brilla con el Sol al caer la tarde,
Y resplandeces por la mañana;
En la oscuridad se encuentra cautiva tu esencia.

Tus pepitas de ojos negros,
No escudriñan,
No hacen guerra.


Caminas con los pies descalzos por las calles,
Por los bosques, por las siembras
Por los parques y los valles.

Eres dueño de esta tierra pero vos no lo sabes.
Proletariado corazón a las cinco de la tarde:
Comes, ríes y compartes.

Caminas en circulo con los píes en aguas;
Ves el cielo y te zambulles
con alas mojadas.

Asi vuelas…No tan alto,
Solo hasta las copas de los arboles,
Solo las ramas escuchan  tu canto.
Asi finalizas tu vida,
despiertas y existes,
Y luego vuelves a despertar.

Te aferras a la copa de ese árbol
Y vez al cielo…
No se estar, todo va muy deprisa.
No se estar, ahora ya se soltar
Mi propia vida, mi alma…
No se estar, no hay tiempo para eso.
No se si vivo o duermo,
Pero ya no hay sueño.

miércoles, 22 de agosto de 2018

VI CONCURSO LITERARIO EN HONOR A FRANCISCO MORALES SANTOS


RECUERDO COTIDIANO 
Eco de ti, resonancia magnética en mi.
Llegas y devoras a paso ligero,
Por la vía rápida cruzas siguiendo los agujeros,
No vi cual camino tomaste y te perdi.

Nidos de serpientes o de aves,
huecos que quedan en la carretera,
Te lanzas como un viajero aventurero hacía ella;
De lejos veo tus pies descalzos cubiertos de tela.

Ojos, bolsós y carteras recorren las carreteras al amanecer.
Contémplalos conmigo al pasar.
Son personas o son de palomas frenta a la plaza central;
desprevenidas y temorosas.
Siempre los pies ligeros,
la mirda perdida en el cielo
o en el suelo.

Existe también el club de los deprimidos,
Ahí yo construí nuestro palomar.
Todos visten de negro, respiran profundo,
Ya no creen verte llegar.
Hijoa de la pena abrazan el resentimiento,
Lloran con remordimiento.

Son guardianes de oro falso,
Recolectoroes de memorias en el ayer.
Tienen enojo, ira y ganas de querer.